Corrian los años de 1980, era un pueblo con ideas de expanción urbanizada. La tarde que lo caracterizaba perdía poco a poco tu tonalidad ocre, para tornarse roja. Son los precios altos de la modernización.... Pero no es de la violencia que esto quiere describir, sino de una
historia inusual..
Un turista, los turistas no faltan en esta región del mundo, que puede estar y no estar en un planisferio o un mapamundi, pero eso no le resta originalidad ni realidad, simplemente está... Owen, se supone que era un apellido ingles, aunque el porte y las actitudes no correspondían al porte del viej mundo norteamericano...
Owen, parecía un turista de aquellos de 10 dólares. Eh conocido a turistas de más de 4 dólares, pero no de 10. Eso no demeritaba el debalúo del peso ante turistas de alto alcance, soy una persona que gusta de las cuestions intelectuales, entonces al figura de José Emilio Pacheco no se devaluaba ante el dolar.
aunque era un turista de a peso, era más caro que un dolar...
en fín..
Owen era de 10 dólares.
era muy gustado de la fotografía: decía que la naturaleza imitaba a las artes, talvez influenciado por algún ensayista contemporaneo, pero bueno, era más docto en la pintura.
havía arribado a México puesto decían que hiciera uso de su facilidad de búsqueda, y así lo hizo, trabó amistad, por la afición a la pintura, con un escritor paralítico, apopléjico sería la palabra correcta, de apellido Ponce, conoció a su hermano , uno de los grandes pintores..
pero no...
no es de ellos a los que jira esta narración. Owen era de una actitud muy particular, fuerte, muy fuerte, talvez podríamos decir que extremádamente fuerte, tan fuerte como una puedra que no le cabe el sonido por dentro, por eso deja de cantar cuando el agua deja de caer.
bueno.
eso lo debaluaba, y eh de restarle dos dólares, de manera arbitria se ah decidido por concenso: tu y yo, en complicidad. Owen ahora era un Turista de 8 dólares..
un poco más común..
gustaba de tomar cafe en días lluviosos, creo que su fortaleza en esos momenos disminuia, y eso disminuía su fortaleza, pero ahora no me creo en el deber de quitarle otro dolar, la situación está dificil, y no quiero ser partícipe de un mendigo más en esta ciudad, talvez en otra, pero no en esta, me reservo el derecho de admisión... Bien, Owen había psado dos días en este pueblo-ciudad...
habia trabajado ss amistades hasta colarse en los grandes círculos intelectuales, desde los pequeños burgueces, hasta los círculos intelectuales que se deriban de tertúlias cantineras, o burlescas...
y fué en una de ellas, las de mayor prodigio en este valle, que conoció a un pintor... solitario, solitario desde la chaqueta hasta el baso de cerveza, solitario desde la botella hasta la coperación para la cuenta..
solitario hasta en el nombre.
que nombre tan más solitario que el de Arturo... Díme tu si conoces otro... No?. Bueno, prosigamos... Owen, desde su fortaleza, porque no dije qué tipo de fuerte contenía su actitud, desde su fortaleza para alcanzar lo que él sólo se proponía, lo frustrante del asunto es que nunca se propuso una vida olgada, una pareja estable, un futuro completo desde sus comodidades hasta sus calidades..
pero bueno...
Owen había logrado entablar plática con Arturo, Arturo Arturini, se decía en los bajos rumbos que decendía de familia italiana, de los italianos que arribaron a México en los 40, cuando la gran depreción, si, todo el mundo se sentía sumamente deprimido por el gobierno y por su pasado, que enviaron a traer a Italianos para, como dice la expreción coloquial: Mejorar la raza..
La raza no se mejora, se transforma, y no llega a ser ni una ni la otra que lo fué ateriormente, México no es un pueblo indio ni español, ni africano, ni viquingo, Huy, qué tantas mejorías no tndríamos... Pero no es de esa manera.
Lo sierto es que Arturo Arturini, no era Italiano, lahistoria de su apellido se deribaba de los años 40, década en el que afirman su aparición, cuand Arturo, el 24 de Febrero 1943 entró al convento de los dominicos...
único recinto en pié despues de la quema de Santos en aquella reguión, que conservaba al último cura que atendía a más de 400 mil personas, contando el centro y la periferia... el cura, que no se resignaba a vivir con el sueldo, limosnas, que los feligreses, con toda devoción dejaban, había iniciádose en el tráfico de nombres..
Arturo, si, Arturo se compró un apellido, y Arturo Arango, se convirtió en Arturo Arturini, y con ello su condición de artista, Arturo era administrador de la hacienda Las Brisas
en el momento que optuvo su apellido, su condición lo obligo a dirigirse a la pintura.
eso explica también su condición de solitario, era el único pintor de la región que aborecía pintar, él quería administrar, no pintar..
cuando Arturo se dió cuenta del error que cometió, quiso regresar a su condición de Arango, de administrador...
el curo lo habían matado, puesto un terrateniente que quería comprar un apellido burgues, había comprado el de Bonaparte, porque decía que todos lo pronunciaban, el cura se había parado el cuello diciendo que él era el resposable de ese aparecimiento..
el terrateniente no entendió muy bien las habladurías del tal bonapartismo, de la misma manera que al cura, fué colgado del cuello por una soga, en el tronco de un arbol...
Arturo no pudo recuperar su condición de administrador..
nadie conocía a Arturini, nadie sabía de pintores en esa región...
poco a poco Arturo fué perdiendo identidad ante sus amistades.
su familia no la reocnocía, él mismo en el espejo no se reconocía.
una ocación quizo pintar su retrato, pero nunca descubrió su identidad... era la pintura de Arturini, no de Arango..
esas cosas se contaban en los bajos rumbos. Lo cierto es que Owen, el turista de 8 dólares trabó pláticas con Arturo...
se les veía juntos en la misma canitina, con los mismos basos, como el retrato que no guarda cambios, el retrato de Arturo que nunca llegará a ser Arango, eran pláticas que nunca se escuchaban palabras..
se contaba que siempre platicaban, pro unca se les veía levantar la vista de la misma mesa, de los mismos basos... se levantaban al unísono de sus asientos, y se descubría la misma sledad, en sus acciones, la misma soledad en el momento de caminar, de liquidar la cuenta..
poco a poco, día con día, sus movmientos eran más esporádicos.
se les veía mover muy poco, hasta que cierta ocación, el Cadenas, un teporocho de la cuadra, se percató que en aquel cuadro que los dos representaban no existía movimiento, la mosca que degluía del plato en la mesa no presentaba movimiento alguno...
fué el Cadenas que advirtió a todos, los dos era una pintura, impresionista dicen unos, realista otros...
hubieron personas que intentaban ingresar en ese cuadro estático... pero nunca lo ligr
lográban, hasta que una ocación.
por esa misma puerta, desde la calle, el Cadenas vió ungresar a una persona, de porte extrangero, no entraremos en detallles, los detalles restan personalidad, era Arturo, de nombre Arturo Arturini...
entró al recinto.
nadie lo veía por la oscuridad del local, pero todos notaban la presencia extraña de Arturo, y decían: Arturo, con solemnidad...
extrajo una nabaja de su volsllo..
y con gran destreza cortó el espacio, y el tiempo se desprendió de la pintura, y tiempo y espacio dejaron de ser en el hueco, y tiempo y espacio eran en su estaticidad en el pedazo de universo que se llebaban..
historia inusual..
Un turista, los turistas no faltan en esta región del mundo, que puede estar y no estar en un planisferio o un mapamundi, pero eso no le resta originalidad ni realidad, simplemente está... Owen, se supone que era un apellido ingles, aunque el porte y las actitudes no correspondían al porte del viej mundo norteamericano...
Owen, parecía un turista de aquellos de 10 dólares. Eh conocido a turistas de más de 4 dólares, pero no de 10. Eso no demeritaba el debalúo del peso ante turistas de alto alcance, soy una persona que gusta de las cuestions intelectuales, entonces al figura de José Emilio Pacheco no se devaluaba ante el dolar.
aunque era un turista de a peso, era más caro que un dolar...
en fín..
Owen era de 10 dólares.
era muy gustado de la fotografía: decía que la naturaleza imitaba a las artes, talvez influenciado por algún ensayista contemporaneo, pero bueno, era más docto en la pintura.
havía arribado a México puesto decían que hiciera uso de su facilidad de búsqueda, y así lo hizo, trabó amistad, por la afición a la pintura, con un escritor paralítico, apopléjico sería la palabra correcta, de apellido Ponce, conoció a su hermano , uno de los grandes pintores..
pero no...
no es de ellos a los que jira esta narración. Owen era de una actitud muy particular, fuerte, muy fuerte, talvez podríamos decir que extremádamente fuerte, tan fuerte como una puedra que no le cabe el sonido por dentro, por eso deja de cantar cuando el agua deja de caer.
bueno.
eso lo debaluaba, y eh de restarle dos dólares, de manera arbitria se ah decidido por concenso: tu y yo, en complicidad. Owen ahora era un Turista de 8 dólares..
un poco más común..
gustaba de tomar cafe en días lluviosos, creo que su fortaleza en esos momenos disminuia, y eso disminuía su fortaleza, pero ahora no me creo en el deber de quitarle otro dolar, la situación está dificil, y no quiero ser partícipe de un mendigo más en esta ciudad, talvez en otra, pero no en esta, me reservo el derecho de admisión... Bien, Owen había psado dos días en este pueblo-ciudad...
habia trabajado ss amistades hasta colarse en los grandes círculos intelectuales, desde los pequeños burgueces, hasta los círculos intelectuales que se deriban de tertúlias cantineras, o burlescas...
y fué en una de ellas, las de mayor prodigio en este valle, que conoció a un pintor... solitario, solitario desde la chaqueta hasta el baso de cerveza, solitario desde la botella hasta la coperación para la cuenta..
solitario hasta en el nombre.
que nombre tan más solitario que el de Arturo... Díme tu si conoces otro... No?. Bueno, prosigamos... Owen, desde su fortaleza, porque no dije qué tipo de fuerte contenía su actitud, desde su fortaleza para alcanzar lo que él sólo se proponía, lo frustrante del asunto es que nunca se propuso una vida olgada, una pareja estable, un futuro completo desde sus comodidades hasta sus calidades..
pero bueno...
Owen había logrado entablar plática con Arturo, Arturo Arturini, se decía en los bajos rumbos que decendía de familia italiana, de los italianos que arribaron a México en los 40, cuando la gran depreción, si, todo el mundo se sentía sumamente deprimido por el gobierno y por su pasado, que enviaron a traer a Italianos para, como dice la expreción coloquial: Mejorar la raza..
La raza no se mejora, se transforma, y no llega a ser ni una ni la otra que lo fué ateriormente, México no es un pueblo indio ni español, ni africano, ni viquingo, Huy, qué tantas mejorías no tndríamos... Pero no es de esa manera.
Lo sierto es que Arturo Arturini, no era Italiano, lahistoria de su apellido se deribaba de los años 40, década en el que afirman su aparición, cuand Arturo, el 24 de Febrero 1943 entró al convento de los dominicos...
único recinto en pié despues de la quema de Santos en aquella reguión, que conservaba al último cura que atendía a más de 400 mil personas, contando el centro y la periferia... el cura, que no se resignaba a vivir con el sueldo, limosnas, que los feligreses, con toda devoción dejaban, había iniciádose en el tráfico de nombres..
Arturo, si, Arturo se compró un apellido, y Arturo Arango, se convirtió en Arturo Arturini, y con ello su condición de artista, Arturo era administrador de la hacienda Las Brisas
en el momento que optuvo su apellido, su condición lo obligo a dirigirse a la pintura.
eso explica también su condición de solitario, era el único pintor de la región que aborecía pintar, él quería administrar, no pintar..
cuando Arturo se dió cuenta del error que cometió, quiso regresar a su condición de Arango, de administrador...
el curo lo habían matado, puesto un terrateniente que quería comprar un apellido burgues, había comprado el de Bonaparte, porque decía que todos lo pronunciaban, el cura se había parado el cuello diciendo que él era el resposable de ese aparecimiento..
el terrateniente no entendió muy bien las habladurías del tal bonapartismo, de la misma manera que al cura, fué colgado del cuello por una soga, en el tronco de un arbol...
Arturo no pudo recuperar su condición de administrador..
nadie conocía a Arturini, nadie sabía de pintores en esa región...
poco a poco Arturo fué perdiendo identidad ante sus amistades.
su familia no la reocnocía, él mismo en el espejo no se reconocía.
una ocación quizo pintar su retrato, pero nunca descubrió su identidad... era la pintura de Arturini, no de Arango..
esas cosas se contaban en los bajos rumbos. Lo cierto es que Owen, el turista de 8 dólares trabó pláticas con Arturo...
se les veía juntos en la misma canitina, con los mismos basos, como el retrato que no guarda cambios, el retrato de Arturo que nunca llegará a ser Arango, eran pláticas que nunca se escuchaban palabras..
se contaba que siempre platicaban, pro unca se les veía levantar la vista de la misma mesa, de los mismos basos... se levantaban al unísono de sus asientos, y se descubría la misma sledad, en sus acciones, la misma soledad en el momento de caminar, de liquidar la cuenta..
poco a poco, día con día, sus movmientos eran más esporádicos.
se les veía mover muy poco, hasta que cierta ocación, el Cadenas, un teporocho de la cuadra, se percató que en aquel cuadro que los dos representaban no existía movimiento, la mosca que degluía del plato en la mesa no presentaba movimiento alguno...
fué el Cadenas que advirtió a todos, los dos era una pintura, impresionista dicen unos, realista otros...
hubieron personas que intentaban ingresar en ese cuadro estático... pero nunca lo ligr
lográban, hasta que una ocación.
por esa misma puerta, desde la calle, el Cadenas vió ungresar a una persona, de porte extrangero, no entraremos en detallles, los detalles restan personalidad, era Arturo, de nombre Arturo Arturini...
entró al recinto.
nadie lo veía por la oscuridad del local, pero todos notaban la presencia extraña de Arturo, y decían: Arturo, con solemnidad...
extrajo una nabaja de su volsllo..
y con gran destreza cortó el espacio, y el tiempo se desprendió de la pintura, y tiempo y espacio dejaron de ser en el hueco, y tiempo y espacio eran en su estaticidad en el pedazo de universo que se llebaban..
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