sábado, 8 de diciembre de 2007


Por qué he dicidido... en este instante caótico donde los píes pesan a barro.

Por qué siempre el azul fue melancólica imagen
del rosío ocular imitando tu sonrrisa
iracunda cuando sostenía el mundo con un paso: una copa de vino, tan delgada es la linea
de soledades.

Vista nefasta.

Por qué he decidido... fugarme hacía un mar lacrimoso, dramático he inesperado tempo,
movimíento místico de la torre altiva, orgullosa maquinación del imperfecto, inesperada muerte sagázica.
Por qué he decidido enfrentarme... a lo que mucho temo.

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