
Querer escribirte: ¡Vamos! no sé cómo empezar.
Y llorar, y llorarnos.
Las palabras aleteaban en su tenaz lucha por librarse de las ideas incapaces de nuestra racionalidad.
Se convetian en miradas opacas por la hibridación del cuerpo y erotismo.
Somos animales intentando descubrirnos, decir sin voicotear el momento. Pero,
cómo decir sin tener que desgarrar el tiempo, y pintar el panorama de realismo crudo,
con mi intento de articulacón, sin crear cacofonías de un monosílabo.
...supiste que alguiente acechaba movimientos de tiempos equidistantes.
Te ví. Me viste. La noche nos vió en nuestro intento de encontrarnos.
Alguién dijo: No pasa nada, no pasa nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario